Historia de la Enfermería

Florence Nightingale. ‘la dama de la lámpara’ que revolucionó la enfermería. La observación indica cómo está el pacie...

jueves, 7 de noviembre de 2019

Florence

Florence Nightingale


Su labor como enfermera en la guerra de Crimea, ensalzada por la prensa de la época, hizo de Florence Nightingale un mito viviente en la Inglaterra victoriana.




Florence Nightingale, fue una enfermera, escritora y estadística britanica, considerada precursora de la enfermería profesional moderna y creadora del primer modelo conceptual de enfermería.





Su contribución más famosa tuvo lugar durante la Guerra de Crimea, la cual se convirtió en su objetivo central a partir de la llegada a Gran Bretaña de los reportes acerca de las terribles condiciones de los heridos.Sidney Herbert, al frente de la Secretaría de Guerra en el gobierno de lord Aberdeen y al tanto de los problemas sanitarios del ejército, posibilitó el traslado de Nightingale y un grupo de enfermeras a la zona de conflicto.​ El 21 de octubre de 1854, ella y un equipo de 38 enfermeras voluntarias, al que entrenó personalmente y que incluía a su tía Mai Smith, partieron hacia el Imperio Otomano.



Florence Nightingale atiende a los heridos en la guerra de Crimera en el hospital de Scutari.
La enfermera impuso una simples reglas de higiene, como airear y limpiar a fondo las salas de hospitalización, lavar a los pacientes y cambiar las sábanas o preparar comidas sanas para los enfermos, que mejoraron notablemente la situación en poco tiempo.

En la portada del Illustrated Times el 2 de febrero de 1856.
Fueron transportadas unas 295 millas náuticas (546 km) a través del mar negro, desde Balaklava, Crimea, hasta la principal base de operaciones británica en el cuartel de Selimiye en Scutari, a la que arribaron en los primeros días de noviembre de 1854. Se encontraron con que los soldados heridos recibían tratamientos totalmente inadecuados por parte del sobrecargado equipo médico, mientras que la oficialidad era indiferente a esta situación. Los suministros médicos escaseaban, la higiene era pésima y las infecciones comunes y en muchos casos fatales. No se contaba con equipamiento apropiado para procesar los alimentos para los pacientes.









Los 4 principios básicos de la enfermería


Los 4 principios fundamentales de enfermería son aquellos preceptos sobre los que debe basarse la actividad del personal de enfermería. El apego a estos preceptos garantiza cuidados de enfermería de calidad, con profesionalismo y sensibilidad humana.



  • Respeto hacia la individualidad de las personas.
  • Satisfacción de las necesidades fisiológicas.
  • Contribución a la restitución pronta de la salud del enfermo para que pueda reintegrarse a su vida cotidiana lo antes posible.
  • Medidas de higiene general.



Respeto hacia la individualidad de las personas 

Cada paciente es un ser individual, con sus propios miedos, percepciones y actitudes ante la vida. Las diferencias individuales son de tal magnitud que diferentes personas reaccionan de maneras muy diversas antes la misma enfermedad, situación o padecimiento.
Es por eso que en todo momento se debe tener respeto por lo que manifiestan los enfermos, sus sugerencias y sobre todo sus sentimientos y su pudor.
Toda persona enferma se encuentra en estado de indefensión, se siente vulnerable y débil. Si a esto se suma la anulación de la individualidad, las consecuencias sobre la recuperación y la evolución del paciente pueden ser nefastas.
En este sentido, una parte imprescindible del respeto a la individualidad es dirigirse al paciente por su nombre.
En muchas instituciones de salud es usual oír hablar «del paciente de la hernia», «la señora de la cama 10» o «el que está ingresado en coronarios». No hay nada peor para faltar al respeto a la individualidad del enfermo e influir negativamente en su recuperación.

Satisfacción de las necesidades fisiológicas

Si bien puede resultar obvio decirlo, una premisa fundamental de la enfermería es garantizar que los enfermos puedan cumplir con sus necesidades fisiológicas durante todo el tiempo que dure la estancia hospitalaria.
Se entiende por «necesidad fisiológica» todo aquel proceso indispensable para que el individuo siga con vida, los cuales en algunos casos no pueden ser controlados directamente por el enfermo, bien sea por gravedad de la enfermedad o por limitación de la movilidad.
En este sentido, es responsabilidad ineludible de todo enfermero y enfermera garantizar que el paciente pueda:
– Respirar adecuadamente.
– Hidratarse conforme a sus necesidades.
– Recibir alimentación adecuada a su condición.
– Realizar una evacuación adecuada de sus desechos en las mejores condiciones de higiene.
– Tener acceso a higiene corporal y bucal.
– Movilizarse solo o con asistencia dentro de los límites que imponga su condición.
– Recibir soporte emocional.
– Sentirse protegido.
Garantizar que cada paciente satisfaga sus necesidades vitales puede llegar a ser una tarea muy exigente y demandante, en especial en áreas críticas como quirófano y cuidados intensivos, donde prácticamente todas las funciones vitales las asume el personal sanitario.

Protección de los pacientes frente a agentes externos que puedan causar enfermedades

El cuidado de enfermería no se limita simplemente al ámbito del paciente en sí mismo, lo cual ya es bastante complejo. El no considerar el entorno circundante haría que cualquier cuidado directo al enfermo fuera inútil.
Es por ello que el personal de enfermería está siempre alerta para controlar el entorno físico, químico y biológico del enfermo, de manera que este se mantenga libre de todo riesgo para su integridad física y su salud.
Las medidas de protección contra agentes externos son tan amplias y variadas que resultaría casi imposible enumerarlas todas, especialmente porque cambian radicalmente de enfermo a enfermo y de situación a situación.
Sin embargo se pueden agrupar en categorías, cada una orientada a proteger al paciente de una forma determinada.

Medidas de higiene general

Van desde el lavado de manos de cada persona que entre en contacto con el enfermo hasta la esterilización del instrumental y equipos usados para su atención, pasando por el uso de mascarillas, guantes y otro material de barrera según sea necesario.
El cuidado de la higiene incluye también el ámbito directo del enfermo. Por tanto se debe cuidar que la ropa, toallas, almohadas e indumentaria en general esté limpio. Lo mismo ocurre con la cama misma, mesa de noche, mesa de comer y butaca de descanso.
Todo debe estar lo más limpio posible. Las áreas deben desinfectarse regularmente y en todo momento se deben tener en cuenta las medidas necesarias para limitar la propagación de infecciones.


1 comentario:

  1. Es una excelente página que aporta información que no se conocía tan abiertamente durante el pasado, gracias por tan valiosa aportación

    ResponderBorrar